La sintonia

Quedo mi cuerpo, sin el suave tacto de tu mano, y
al despertar cada día, ya no siento tu sintonía.
 
Cada amanecer me arropo del amor vivido
 para no sentir que mi despertar está tan solo cada día
y sigo por el camino largo que me da la presencia de vida
en silencio, el sabio silencio, tolerante y fiel, y
aunque prefiero la noche, a mi vida le pongo día.

¡Ay! vida entre luces y sombras, entre risas y llantos
quiero seguir viva.
Quiero sentir tu presencia cada mañana, y vivir en silencio el día.
 
Pilar A.

1 comentario:

Adolfo Payés dijo...

Lo has dicho tan hermoso que se siente en el alma que acarician tus versos..

Un abrazo
Saludos fraternos..

Que esta semana se de las mejores... son mis mejores deseos..